Suiza ha declarado que suscribirá el protocolo con los Estados Unidos para el intercambio de información sobre cuentas bancarias hasta ahora secretas.
NOT-secretLa OECD, Organización para el Desarrollo y Cooperación Económica, con sede en París, publicó el 23/09/09, la noticia anterior como un avance hacia la consolidación de los propósitos de los países del G20, de terminar con los “paraísos fiscales”, medios típicamente utilizados por los evasores de impuestos. La Organización informó que Suiza ha firmado acuerdos de esa naturaleza con once países, diez de los cuales son miembros de la OECD, entre ellos Francia, el Reino Unido y los Estados Unidos.
El Secretario General de la OECD, Ángel Gurría, declaró en Pittsburgh, donde se encuentra reunida la cumbre del G20 para la fecha, que resulta muy positivo el avance de los convenios para eliminar el secreto bancario, agregando que él espera lograr que la decisión se extienda a todos los países del mundo.

Se entiende que algunos países pobres del Caribe americano, de Europa y Asia, mantienen la vigencia de esas cuentas secretas como medio para captar recursos externos, pero acuerdos de ayuda financiera por parte de los países avanzados, actualmente en estudio, podrían resolver el problema.

Hasta el momento, Aruba, Austria, Bélgica, Bermuda, Islas Vérgenes Británicas, Islas Cayman, Luxemburgo, Monaco, Curazao, Bonaire y San Marino, se han incorporado al convenio de intercambio de información antes referido.

Entre los países caribeños que no han mostrado interés en participar en los convenios anteriores, se encuentran Panamá y otros países centroamericanos, tampoco Antigua y Barbuda, así como otras islas como Martinica y Guadalupe, las Granadinas, Barbados, Trinidad & Tobago. Sin embargo, se cree que habrá estímulos, por parte de los países avanzados, para que en el futuro estos lugares reticentes a la apertura, abran sus cuentas favoreciendo la transparencia bancaria.

Ante la suposición que estas medidas podrían incluir la revelación de todas las cuentas secretas, exponiendo así las malversaciones y otras corruptelas por parte de funcionarios públicos de diversos países, debe precisarse que dichas medidas solo atañen a aquellos casos de solicitudes específicas, formuladas por los gobiernos que han firmado los convenios. Es decir que resulta difícil suponer que un gobierno encubridor de las mencionadas defraudaciones procedería a solicitar la información sobre cuentas de sus propios funcionarios.

Sin embargo, futuros gobiernos de oposición, producto de cambios de cierta frecuencia, particularmente entre algunos de nuestros países de América latina, podrían lograr pruebas de corruptelas supuestas al unirse a los convenios antes citados.

Andres E. Gonzalez Añez
Oficina de Estudios Económicos
Gestión Crediticia de Proyectos